domingo, 23 de junio de 2013

1 Pedro 2:1-3

Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvacion, si es que habeis gustado la benignidad del Señor.

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